Dejame que te cuente una historia, antes de que mis demonios me atrapen, antes de que tengas que irte....

13 jul. 2010

La vida

Bienvenidos a este paraíso, ponganse cómodos, elijan su lugar que después de todo aquí cada quien es lo que le gusta ser y cada uno se adjudica el papel que le queda mejor, desde el mártir hasta el mafioso sin olvidarnos de patético hombre sin merito de sonrisa.

Aquí inicia el todo de TU

n….a….d……….a.

Te invito a que nos mires, a que nos pruebes y deleites tu paladar con lo que estas por oír, es sencillo, aquí la imaginación es lo único con lo que cuentas, no hay reglas, no hay presupuestos ni trofeos mucho menos recibirán una carta recomendación por participar.

Cada uno tendrá un cuaderno y un lápiz al final del recorrido deberán entregarlo, no olviden poner su nombre completo en la parte superior de cada pagina, para evitar plagio de vidas.

Puedes sentarse el tiempo es suyo solo no se olviden de que en cualquier momento podría tomar la decisión de que son jugadores no aptos para continuar, y de ser así usted no recordaría nada solo dejaría el juego y no tengo la más remota idea de lo que pasaría después, pues le recuerdo que yo continuo siendo el jugador principal.

Este es un listado básico, lo demás lo aprenderá con el paso del juego.

Quién juega?

2 comentarios:

Trágico Strudel de manzana agría dijo...

¿Y ya? ¿Así nomás? ¿Y las instrucciones de armado? ¿Y el arte de amar?
Porque hacen falta manifiestos, manuales, facilitadores, edictos catartizantes, performans, ritos iniciáticos y de finalización, señalización sicodélica o psicodélica (como antes se escribía), pero sobre todo intuición, tripa, sexto, séptimo, y hasta nonagésimo nono sentido, predicciones positivistas, Nostradamus blanco, Raputines de magia neta y chida, chamanes sensuales de amarres a la vida, a lo de harina y agüevo.
Como yo mismo decía hace poco: Lo cotidiano es el auténtico motor del universo ¡De ahí somos! ¡...Y el amor, y el sexo!
¡Y nosotros mismos!
¡Y gracias por ello!

Anónimo dijo...

todo eso lo escribes en tu hojita

Simples

Simples
en el silencio del acto.. radica su fortaleza